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Naco.
Dícese de todo aquel que no es tan decente, tolerante,
amable, cultivado, rico, prestigioso, respetado, discriminante,
talentoso, exquisito y moderno como uno mismo.
Nánayer.
Persona encargada de hacer que la estrella se lave manos
y dientes después de besar a sus fans.
Navidad.
Entre los pinos, noche de agonía bajo el rigor de
clavos, esferas y luces incandescentes. Entre los pavos,
noche de holocausto. Entre los predadores, noche de amor.
Nazi,
casco de. Accesorio que evoca
la glandeza del 3er. Reich.
Negra,
oveja. Borrego con sentido
de la dignidad.
Neoliberal.
Demonio perverso con el que los comunistas amenazan a sus
hijos si insisten en pedirles dulces gringos.
Neonazi.
Adorador del casco de nazi. Rambo de buró tras el
cual se agazapa una Vampirella de armario.
Neozapatista.
Especie urbana que se caracteriza por esconder el zapato,
enseñar el huarache y perseguir el botín.
Nintendo
64. Mecanismo electrónico
que suplanta, con discreción y estilo, a las viejas
máquinas de electrochoques. Es capaz de amansar por
igual a niños hiperactivos, de la calle y Montessori.
La cifra 64 corresponde al número de neuronas requeridas
para someterse a la terapia, mismo que los adultos rara
vez alcanzan.
Niñez.
Período de la vida, en teoría ingenuo, que
se caracteriza por el temor de parecerse a lo que los viejos
--es decir, todos-- creen que uno es. Ver vejez.
Novia.
Amante de atributos virginales cuyas ambiciones patrimoniales
derivan en planes matrimoniales. Mujer que aprovecha el
día más negro de su existencia para vestirse de blanco.
Noviazgo.
Etapa inicial del hartazgo, cuyo virus se aloja disfrazado
de hallazgo.
Nupcial,
marcha. Conmovedora pieza
musical muy útil para concluir el argumento. Como todo el
mundo sabe, lo que sigue es una güeva.
Ñera,
oveja. Miembro del rebaño
cuyos modales chafas nos comprometen socialmente.
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