|
Bacinica.
Buzón de sugerencias y quejas donde ancianos y niños
depositan su opinión en torno al género humano.
Balada.
Degradación del término balido. Cuando
un balidista --o, como dicen los bárbaros, baladista--
no sabe balar, pero aún así conmueve al rebaño,
no hay remedio mejor que un buen balazo
Batería.
Juego de ollas y sartenes con el que las madres torturan
a sus hijos. Juego de tambores y platillos con el que los
hijos se vengan de sus madres.
Besito.
Saludo afectuoso entre dos mujeres que viven al tanto de
la paridad entre peso y denario.
Beso.
Expresión de cariño cuyo valor de mercado
asciende a 30 denarios.
Besote.
Intercambio presuroso de fluidos orales, muy útil
para mitigar la natural repugnancia que provoca el deseo
a mitad del desamor (o viceversa). Acto de naturaleza caníbal
por el cual una persona se manifiesta indiferente a los
microbios, el aliento, las caries, los puentes, los traumas,
los celos y las babas de la otra.
Bikini.
Abreviatura comercial de la expresión religiosa ¡Bienaventurados
los kilos de esta ninfa!
Binarias, enfermedades.
Infecciones derivadas de las relaciones íntimas entre
el usuario y su joystick.
Biología.
Generosa materia que permite a sus estudiantes realizar
una orgía de sangre con un grupo de conejitos, y
más tarde completar la diversión depositando
los intestinos aún calientes en las mochilas de sus
compañeros, todo por el bien de la humanidad.
Blusero.
Hombre que vende blusas. Cuando su clientela no le compra,
o le regatea demasiado, al blusero se le ve caer en estados
de negra melancolía.
Bocabulario.
Conjunto de palabras que salen de las bocas de los cábulas.
Boda.
Evento que termina con la vida. Fiesta familiar que reúne
a decenas, centenares o miles de personas para celebrar
la enfermedad que sólo dos contraen.
La fiesta se repite, idéntica, cuando uno se muere y va
a dar al Infierno.
Buzo.
Coleccionista de condones, botellas de cerveza, toallas
sanitarias y pañales desechados.
Buzón.
Individuo que se sumerge hasta lo más hondo de la
cuestión.
|